El divorcio en niños y adolescentes

El divorcio en niños y adolescentes

Cómo afecta el divorcio de los padres a los niños

Un divorcio sin hijos es menos violento aunque resulta doloroso para ambos cónyuges. Sin embargo, cuando hay hijos las consecuencias suelen ser devastadoras.Divorcio en ninos y adolescentes

La solución “ideal” en un divorcio es la que menos perjudique a los niños, pero sin dejar de lado la que menos lastime a toda la familia.

Un proceso de divorcio también tiene consecuencias para los cónyuges, por lo que, a pesar del sufrimiento que puedan tener, de sentimientos de rabia, enfado, frustración, culpa o tristeza, no deben proyectarlos en sus hijos, ellos no son culpables de lo que está pasando en la pareja. Hay que evitar frases del tipo “tu padre/madre ya no nos quiere” o “nos ha abandonado” porque provocará mayor sufrimiento en el niño.

Es muy importante que los padres tengan en cuenta que su relación como pareja ha terminado pero como padres continúa, y como tal, deben permanecer «unidos» por el beneficio del niño. Una buena comunicación entre los progenitores evitará que cada uno le diga cosas diferentes al niño sobre una misma situación y le confunda. Es difícil, pero ante un proceso de divorcio cuando hay hijos de por medio, hay que pensar en el bienestar de los niños y no en el de uno mismo.

Efectos del divorcio en los niños y adolescentes.

La respuesta de los niños al divorcio es amplia y variada y depende de factores como la edad y el desarrollo evolutivo del niño, temperamento y personalidad, diferencias sexuales, acumulación del estrés…

Hay que tener en cuenta a los hijos en el momento previo y posterior al divorcio. Aún cuando la separación se realiza entre los cónyuges de forma civilizada, intentando perjudicar lo menos posible a su hijo, tiene consecuencias:

  • Los niños tienden a culpabilizar más al progenitor no custodio.
  • Los niños más pequeños tienen tendencia a culparse a sí mismos por la separación.
  • Los adolescentes suelen pasar más tiempo fuera de casa después del divorcio.
  • Los niños perciben el divorcio como un rechazo hacia ellos y temen verse reemplazados.
  • Miedo de que los padres los abandonen.
  • Sentimiento de pérdida, cambio, incertidumbre y estrés asociados al conflicto.
  • Trastornos emocionales (ira, resentimiento, ansiedad, depresión y culpabilidad).
  • En adolescentes es frecuente también la agresividad, desobediencia y disminución del trato social.

Recomendaciones para los padres:

Siempre que se pueda y ambos progenitores estén dispuestos, sería recomendable:

  • No pedir al niño que escoja entre su padre o su madre.
  • Establecer una buena comunicación en lo que respecta al niño y su bienestar.
  • No hablar mal del otro progenitor al niño, ni delante de él.
  • El progenitor no custodio (el que se marcha del hogar) debe favorecer una buena relación con su hijo, para evitar el sentimiento de “pérdida” y de “abandono”.
  • Intentar normalizar la situación para el niño, dentro de las limitaciones que un proceso de divorcio conlleva.
  • Establecimiento de pautas coherentes de comportamiento por parte de ambos padres. Es importante que ambos padres coincidan, sino dará lugar a conflicto.
  • Permitir al niño hablar del proceso de divorcio, que exprese sus dudas, inquietudes, sentimientos y emociones.
  • No perder el contacto con ninguno de los dos progenitores, pues el apoyo de ambos es fundamental.

Es importante que ambos progenitores comuniquen al niño que se separan, explicarlo de forma clara y sencilla (sin entrar en detalles), decirle que aunque no vivan juntos él podrá seguir viéndoles a ambos, invitarle a que pregunte todas las dudas que le puedan surgir, y sobre todo decirle que seguirán queriéndole pase lo que pase.

Tratamiento Psicológico en procesos de divorcio.

La intervención Psicológica en procesos de divorcio se centra especialmente en el bienestar de los niños. En estos casos, suelo utilizar la terapia familiar para tratar de encontrar soluciones aceptables para todos los miembros de la familia, ayudarles a mejorar la comunicación y las relaciones posteriores al divorcio.

Siempre que sea posible, recomiendo hacer sesiones familiares para que los niños no sientan tanto el vacío por la pérdida del progenitor no custodio, para desvincularlos del conflicto conyugal, para que puedan expresar sus emociones y sentimientos relacionados con el proceso.

También es importante, ayudar a cada uno de los progenitores por separado, en la protección y cuidado de los hijos, así como en el afrontamiento de las nuevas situaciones que van a vivir, orientándoles y ayudándoles sobre cómo dirigir el proceso del divorcio con sus hijos.

Por último, es fundamental una intervención psicológica individualizada con el niño para ayudarle a comprender el proceso y gestionar el impacto emocional que el divorcio genere en él.

Depresión infantil y adolescente

Depresión infantil y adolescente

Depresión en niños y adolescentes. depresion infantil y adolescente

La depresión infantil y adolescente no se manifiesta como en un adulto. En niños pequeños podemos observar inquietud, mal comportamiento, quejas sintomáticas, irritabilidad, llanto fácil, ansiedad, rabietas frecuentes, pérdida de interés por el juego habitual. 

Algunos de los síntomas más frecuentes de la depresión son: tristeza, desesperanza, apatía, irritabilidad, agresividad, sensación frecuente de aburrimiento, culpabilidad, falta de concentración, disminución del rendimiento escolar, rabietas, conducta agresiva, dolores de cabeza, problemas de sueño, etc.

Tratamiento psicológico de la depresión.

El desconocimiento sobre la depresión tanto por parte del niño o adolescente, como de su familia, hace que en ocasiones pase desapercibida y no se busque ayuda o tratamiento. Muchos niños o adolescentes con depresión negarán encontrarse tristes o ni siquiera serán conscientes de la tristeza, y esto no significa que lo estén.

El tratamiento psicológico más adecuado variará en función del niño, sus características y de los síntomas que presente, por lo que se establecerá una terapia individualizada y adaptada al niño.

Adicción a las nuevas tecnologías

Adicción a las nuevas tecnologías

Hoy en día internet, los móviles y los videojuegos, lo que se conoce como nuevas tecnologías, ocupan gran parte del tiempo de los niños y adolescentes, pero ¿Es positivo? Muchos padres opinan que a través del móvil pueden comunicarse con sus hijos y saber dónde están en cualquier momento, pero hay que ser cautos con el uso que hacen y el tiempo que le dedican para evitar una posible adicción.Adicción a las nuevas tecnologías

Por un lado, son muchos los beneficios del uso de las nuevas tecnologías para los adolescentes, mayor acceso a la información, nuevas relaciones a través de la red y mantenimiento de las ya existentes, ocio y entretenimiento… pero por otro lado, su uso también tiene consecuencias negativas como dejar de relacionarse con su familia y amigos, atención y dedicación excesiva, uso durante períodos de tiempo largos, disminución de actividades (estudiar, salir con sus amigos, actividades extraescolares).

Hay que prestar atención cuando las nuevas tecnologías les causan problemas o interfieren en su vida diaria, sobre todo en los adolescentes que son más sensibles a ellas y están más expuestos.

Síntomas frecuentes en adolescentes.

Algunos de los síntomas indicativos de una posible adicción a las nuevas tecnologías en adolescentes son:

  • Negación y ocultación.
  • Sentimiento de culpa.
  • Alteración del sueño y de la alimentación.
  • El adolescente suele poner excusas cuando se le dice que finalice la conexión con frases del tipo “ahora voy” o “un rato más”.
  • Disminución de la autoestima.
  • Permanecer mucho tiempo conectado y perder la noción del tiempo.
  • Descuido del aspecto físico y la higiene personal.
  • El adolescente tiende a sentir que internet es el único sitio donde se siente bien, descuidando también sus relaciones sociales.
  • Aislamiento de la vida familiar y social. Únicamente cuentan con “amigos virtuales”.
  • Sentimientos de ansiedad, depresión, soledad, irritabilidad, impaciencia, malas contestaciones…
  • Ira cuando deben desconectarse de internet, se les quita el móvil o deben dejar de jugar.

Como he dicho anteriormente la adicción a las nuevas tecnologías es más frecuente en adolescentes, pero es importante educar y poner límites desde que el niño es pequeño, no solo para que aprendan a hacer un uso racional, sino también porque influye en su desarrollo. Para ello:

  • Limitar el tiempo que el niño pasa viendo la televisión.
  • Evitar que el niño muy pequeño juegue con el móvil de los padres o la tablet. Es un buen recurso de entretenimiento e incluso didáctico, pero hay que ser precavidos con el tiempo de uso, además de mejorar la calidad del contenido.
  • No comprar un móvil cuando el niño sea pequeño, esperar a que tenga una edad prudencial y educarle siendo primeramente nosotros modelo de uso.
La importancia de las rutinas en niños

La importancia de las rutinas en niños

Algunos padres acuden a mi centro de Psicología preocupados porque su hijo está nervioso e intranquilo, no come bien o no duerme.Rutinas en niños

Cuando reviso con ellos las rutinas que llevan a cabo con el niño, suele haber desorden y desorganización ya que no establecen hábitos. Esto hace que el niño manifieste rabietas, llanto, nerviosismo o mal comportamiento

Es muy importante para los niños la presencia de unas rutinas diarias desde que son pequeños, para que sepan qué hacer en cada momento, qué normas se deben cumplir y aprender a organizarse en su vida diaria. Esto fomentará su autoestima y seguridad, así como enseñar habilidades de vida como la responsabilidad, autonomía e independencia.

¿Qué rutinas hay que establecer en los niños?

Las principales rutinas que recomiendo a los padres son:

  • Comida: que los niños coman siempre a la misma hora y se establezca un espacio destinado para ello. Esto hará que sepan que no se debe picar entre horas (a excepción de la merienda o el almuerzo) ni comer en cualquier sitio (encima de la cama, mientras juegan en el suelo…).
  • Sueño: es conveniente que los niños se duerman a la misma hora y evitar su estimulación antes de ir a la cama (beber refrescos de cola antes de dormir, usar la tablet, jugar antes de ir a la cama, estar viendo la televisión en su habitación…). 
  • Deberes: hay que establecer una hora para que el niño haga los deberes, aunque sea pequeño, podemos sentarnos con él a pintar, recortar…. Para cuando sea más mayor sea capaz de ponerse sólo a hacer los deberes y generemos en él este hábito. Es recomendable que desde pequeños dediquen 10 o 15 minutos a leer.
  • Aseo: establecer hábitos como que se lave las manos antes de sentarse en la mesa para comer, lavarse los dientes después de las comidas.

No hay que ser excesivamente rígidos con estos hábitos y rutinas pero sí ser constantes, porque ayudará al niño a aprenderlos y aumentará su seguridad fomentando su autonomía.

Cómo establecer rutinas con tus hijos

Si crees que este problema puede estar afectando a tu hijo, no dudes en contactar con mi consulta de Psicología, situada en el centro de Zaragoza, a través del teléfono 628 789 258 o del formulario de contacto.

Autora: Alejandra García.

Problemas del sueño en la infancia

Problemas del sueño en la infancia

El sueño infantil.

Son frecuentes las consultas de padres preocupados por dificultades de sueño en sus hijos, que se ven afectadas por problemas externos, ambientales, familiares o escolares, provocándoles malestar y ansiedad, además de interferir en su vida diaria y en la de su familia.Trastornos del sueño en niños

El sueño infantil es vulnerable, frágil e influenciable.

Alteraciones del sueño infantil.

Los problemas de sueño en niños y adolescentes son más comunes de lo que pensamos. Pueden estar causados por condiciones externas (ruido, irregularidad excesiva en el horario), o ser consecuencia de las dificultades que presentan algunos padres (ansiedad, problemas de pareja, depresión).

Las alteraciones de sueño se clasifican de la siguiente manera:

                        Disomnias                Parasomnias
  • Insomnio.
  • Hipersomnia.
  • Narcolepsia.
  • Apnea del sueño.
  • Dificultad para dormirse.
  • Trastorno del sueño relacionado con la respiración.
  • Trastorno del ritmo sueño-vigilia.
  • Disomnia no especificada.
  • Pesadillas.
  • Terrores nocturnos.
  • Sonambulismo.
  • Somniloquia (hablar durmiendo).
  • Bruxismo (rechinar de dientes).

 

No podemos olvidar, las consecuencias negativas que un trastorno del sueño produce en el niño como llanto fácil, irritabilidad, inseguridad, dependencia, fracaso escolar, así como consecuencias también en los padres, ansiedad, sentimiento de fracaso o frustración, falta de sueño, reproches mutuos entre la pareja, etc.

El tratamiento psicológico irá dirigido a reducir la ansiedad y a conocer los problemas cotidianos que puedan estar influyendo en el problema. Dependiendo del tipo de dificultad en el sueño que el niño presente, escogeré un tipo de intervención adecuado a su edad y a su problema, así como pautas para los padres podáis ayudarles en casa.

Recomendaciones para padres.

  • Intentar estar tranquilos al ir a coger al niño en brazos para dormirlo, ya que esto le transmitirá calma.
  • Evitar que el niño tome antes de dormir bebidas con cafeína, cene una comida copiosa o haga actividades que le generen estimulación (jugar, estar con la tablet en la cama, jugar a la consola…), esto ayudará a que el niño duerma mejor.
  • Establecer una rutina a la hora de ir a dormir (intentar que duerma a la misma hora, leerle un cuento antes de dormir, ponerle música relajante…).
  • Actividades durante el día relajantes.

Manías en niños

¿Qué son las manías infantiles?

Algunos niños suelen retorcerse el pelo a menudo, chuparse el dedo, morderse las uñas… pero cuando estas conductas se mantienen en el tiempo y ocurren de forma frecuente, son lo que se conoce como manías.

Los niños realizan estas conductas con el objetivo de reducir su ansiedad y, aunque a corto plazo se reduce, no es la solución a largo plazo para disminuir su malestar. Algunas manías desaparecen con la edad, sin embargo otras se mantienen en el tiempo y se refuerzan, provocando que aparezcan con mayor frecuencia e intensidad.

¿Cuáles son las manías más frecuentes?

Las manías más frecuentes que se suelen manifestar en los niños son:

  • Retorcerse el pelo.
  • Morderse las uñas.
  • Chupar o morder la ropa.
  • Arrancarse el pelo (tricotilomanía).
  • Rascarse.
  • Chuparse el dedo.
  • Hurgarse la nariz.
  • Rascarse las heridas.

¿Qué tratamiento psicológico se lleva a cabo?

Cuando un niño tiene manías de forma repetida y recurrente, e interfieren tanto en su vida como en la de su familia, hay que enseñarle estrategias y herramientas para ayudarle a superar y eliminar estas conductas.

Tendremos que observar qué está generando ansiedad en el niño para reducir su malestar. No nos olvidemos que las emociones en los niños son diferentes a los adultos, y en ocasiones se sienten perdidos porque no saben gestionar sus emociones ni entienden lo que les pasa.

A través de técnicas de relajación, autocontrol y métodos lúdicos, se trabajará con el niño para ayudarle a superar su dificultad. Es necesaria también la inclusión de los padres en la terapia para entender el problema de su hijo y poderle ayudar.

 

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